sábado, 8 de junio de 2019

MOMO

(Publicado en Diario16 el 6 de junio de 2019)

La escena es la siguiente: una madre y sus dos hijos viajan en autobús en una ciudad de la costa levantina. El menor de los niños le dice a su hermano: “Esta noche me voy a levantar a las tres de la mañana para invocar a Momo”. El otro pequeño le contesta: “Y yo a Ayuwoki”. Los menores, entre risas, prosiguen con su divertido diálogo sobre los misteriosos personajes hasta que la madre decide intervenir y poner orden en el asunto: “Dejaos de tonterías que luego andáis asustados todo el día”.
¿De qué demonios hablaban los dos pequeños hasta que su madre les ordenó callar? Sin duda, de dos de los supuestos cibermuñecos de moda, seres que a través de las redes sociales estarían incitando a los menores a llevar a cabo peligrosos retos virales. Momo es una especie de extraña mujer de facciones distorsionadas, ojos saltones, nariz casi inexistente y boca en forma de pico cuya imagen puede resultar tan curiosa como perturbadora para los niños y adolescentes.
A su vez, Ayuwoki es una especie de reencarnación deformada del cantante Michael Jackson que al grito de “¡hee hee!” –característico en las coreografías del desaparecido rey del pop– también propone al público infantil ideas tan descabelladas como suicidas.
Tales personajes pueden parecer grotescos y cosa de cuentos de terror, pero no son para nada inofensivos, ya que invitan a llevar a cabo retos virales que pueden resultar altamente peligrosos. De hecho, hace unos días un niño de 11 años apareció muerto en Miami tras, aparentemente, suicidarse en su habitación después de consumar el conocido “Momo Challenge”. Sus padres ni siquiera se enteraron, aunque después cayeron en la cuenta de que habían notado algunos cambios en la personalidad de su hijo en los días previos al trágico final. Por lo visto el menor no paraba de hablar de un tal Momo, al que no dieron la importancia debida. “Lo que está pasando es real; no es un juego, es demoníaco. Nunca dejen a sus hijos solos, por más que estén trabajando. No dejen a sus hijos en sus cuartos solos”, se lamentaba en una cadena de televisión el padre del niño fallecido.
La Policía norteamericana sospecha que el pequeño pudo haberse quitado la vida tras recibir algún mensaje suicida del misterioso muñeco digital. Así son estos retos virales. Absurdos pero tan reales como la vida misma. ¿Hay alguien detrás de Momo y Ayuwoki o son simples leyendas urbanas que se propagan por la red alimentadas por bromistas y gamberros? Al parecer el fenómeno se convirtió en global en el año 2018, después de que un periódico indonesio informara de que Momo había causado el suicidio de una niña de 12 años. Poco después, en febrero de 2019, el Servicio de Policía de Irlanda del Norte publicó una advertencia en Facebook alertando del suceso y la celebrity estadounidense Kim Kardashian publicó en su cuenta de Instagram un mensaje solicitando que YouTube eliminara los supuestos vídeos de Momo.
En cualquier caso algunos expertos consideran que retos virales como estos reúnen todas las características de un fenómeno de “pánico moral clásico” alimentado por los temores de los padres de querer saber qué están haciendo sus hijos con la tecnología. Es decir, según estos especialistas estaríamos ante una especie de leyenda urbana sin fundamento real.
Con todo, tras la muerte del niño de Miami, las autoridades locales también han alertado a los padres para que controlen los contenidos que consumen sus hijos en Internet. La alarma no ha tardado en llegar a España. La Guardia Civil ha pedido que no se pinche en este tipo de contenidos de alto riesgo y la Policía Nacional informó hace unos días de que es “prudente” mantener a los niños alejados de estos nuevos “juegos” que corren como la pólvora por Wasap, Facebook y otras redes sociales.
La unidad especializada en ciberdelincuencia está investigando si hay datos objetivos para pensar que el Momo Challenge, que supuestamente incita a los niños al suicidio, se está introduciendo en vídeos de contenido infantil. El peligro vendría porque a mitad de la grabación, en principio divertida y sin riesgo alguno, el macabro personaje ordena al pequeño que lleve a cabo prácticas aberrantes como coger un cuchillo de cocina y cortarse las venas o arrojarse por la ventana. De hecho, se han dado casos de padres británicos que afirman que imágenes de Momo fueron insertadas en episodios aparentemente inofensivos de Peppa Pig y Fortnite difundidos en YouTube y YouTube Kids. La plataforma lo ha negado tajantemente y asegura que no hay motivos para la alarma.
A falta confirmación sobre si estos vídeos que circulan por las redes son reales o simples bulos, la Policía traslada una serie de consejos para tratar de detectarlos rápidamente e impedir que lleguen a los menores. De entrada es importante que los padres supervisen los portales a los que acceden sus hijos, sobre todo los de más corta edad, para evitar que puedan verse expuestos a contenidos tóxicos.
También resulta fundamental no compartir ningún vídeo o fotografía en el que se haga referencia a este reto viral, para no ser nosotros mismos quienes ayudemos a propagarlo todavía más. En lugar de difundirlo a otras personas, lo que debemos hacer si nos topamos con algún montaje de Momo o Ayuwoki  es denunciarlo a la propia plataforma o red social en la que esté alojado para que sea inmediatamente eliminado. Es lo mismo que ha ocurrido con otros retos virales como la Ballena Azul, donde se indica a los jugadores que realicen una serie de tareas de alto riesgo.
De confirmarse el suceso, Momo podría incitar a niños y adolescentes a llevar a cabo juegos peligrosos, incluidos ataques violentos, daño autoinfligido y suicidio. En Youtube circulan múltiples vídeos que enseñan a los menores a invocar a este personaje para que aparezca en la pantalla del ordenador, tablet o teléfono móvil a altas horas de la madrugada. ¿Funcionan estos rituales? ¿Aparece el monstruoso personaje cuando es llamado? Quizá mejor no averiguarlo.

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