jueves, 12 de diciembre de 2019

SUSPENSE EN ZARZUELA


(Publicado en Diario16 el 11 de diciembre de 2019)

Finalmente, y tras días de suspense, el rey Felipe VI despejó la incógnita y encargó la formación de Gobierno a Pedro Sánchez. Al término de la ronda de consultas con los líderes de los diferentes partidos con representación parlamentaria, el candidato socialista salió del Palacio de la Zarzuela con el mandato expreso del Jefe del Estado para que siga recabando los apoyos necesarios de cara a la composición de un nuevo Ejecutivo. De esta manera, y aunque Sánchez se ha presentado ante el rey sin los escaños suficientes para lograr la mayoría en el Congreso de los Diputados, Felipe VI ha dado su visto bueno no solo a su investidura, sino a su plan de negociación con los independentistas de ERC.
No ha sido una ronda de consulta más. Por primera vez en 44 años de democracia un candidato al Gobierno de España necesita de los votos de una formación antimonárquica, rupturista con el Estado español y con condenados por sedición en la cárcel para ser investido presidente. Y no era un trance fácil presentarse en Zarzuela con ese plan bajo el brazo para decirle al rey que tiene algo más que humo, que piensa gobernar con Pablo Iglesias de vicepresidente y que además va a hacerlo con el apoyo de los diputados de ERC, esos mismos que colocan el retrato del monarca cabeza abajo y que promocionan mociones de reprobación contra la monarquía y a favor del derecho a la autodeterminación en las instituciones catalanas. Por no hablar de que ya ni siquiera acuden a las rondas de consultas con el monarca, consumando así su desprecio.
Pues con esos mimbres, y aunque parezca imposible, Sánchez ha convencido a Felipe VI de que puede formar un Gobierno, por fin, tras tres años de bloqueo y parálisis institucional. Sin duda, el candidato socialista ha sorteado una difícil papeleta casi tan complicada como su tortuosa negociación con ERC y todo ello pese a que en los últimos días el Trío de Colón, la caverna mediática y los poderes financieros habían intensificado una dura ofensiva para intentar presionar al rey con el fin de que frenara el plan Sánchez. La operación liderada por Pablo Casado y Santiago Abascal, con Inés Arrimadas “arrimando” el hombro, ha sido tan cruenta que Felipe VI ha llegado a sopesar por momentos si no era mejor aparcar el programa de investidura de Sánchez, tal como ha publicado Diario16, y explorar otras opciones, incluso la de ir a nuevos comicios. Al final se ha mantenido firme y ha cumplido con el mandato del artículo 99 de la Constitución tal como se viene haciendo desde 1977 y como no podía ser de otra manera: encargando el Gobierno al candidato de la lista más votada.
Sin embargo, quedan muchas preguntas por responder: ¿De qué han hablado durante más de hora y media Felipe VI y Pedro Sánchez en una consulta que suele ser de puro trámite y que Zarzuela acostumbra a despachar en apenas veinte minutos? ¿Confía realmente el rey en que el plan del candidato termine finalmente con el bloqueo institucional? ¿Le ha recordado el monarca al futuro presidente que hay líneas rojas que no debe traspasar en sus negociaciones con los soberanistas catalanes? ¿Qué clima ha rodeado a la reunión celebrada entre ambos personajes de esta historia? ¿Ha habido tensión, se entienden, confían el uno en el otro o solo se toleran? Cuestiones para la historia que se irán aclarando con el tiempo. Como también se sabrá de qué va hablar Sánchez en los próximos días con PP y Ciudadanos, con cuyos líderes ya ha dicho que tiene previsto reunirse. ¿Sigue estando la Gran Coalición como plan B para el caso de que fracase la negociación con Esquerra y el acuerdo de Gobierno con Unidas Podemos se vea truncado?
Tras su reunión con el monarca, todos los líderes políticos comparecieron en rueda de prensa. El secretario general de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, se mostró “prudente y optimista” en que salga adelante el Gobierno de coalición progresista y deseó que se configure “pronto” un Ejecutivo, antes de final de año a ser posible, en un claro mensaje para ERC. Iglesias, cada vez que pasa por Zarzuela, sale un poco menos antisistema. Esta vez ha dicho del rey: “Pienso que tiene una gran inteligencia política y con él hemos hablado sobre muchos temas”.
Por su parte, Pablo Casado ha arremetido contra Sánchez por haber anunciado su Gobierno mientras “don Felipe estaba de viaje” y le ha reprochado que no le haya llamado para sondear alternativas a la coalición con Unidas Podemos. “Pedro Sánchez ha cruzado el Rubicón y no tiene marcha atrás”, aseguró antes de afearle al líder socialista que si los independentistas antes le parecían “indeseables” ahora se han convertido en “socios” e “interlocutores” políticos del PSOE.
A su vez, la portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas, defendió ante el rey su propuesta para llegar a un pacto entre el PSOE, el PP y Cs que dé la suma de 221 escaños y que, a su juicio, es “la única alternativa sensata” para dar “estabilidad a toda la legislatura”.
El rey también ha recibido a Santiago Abascal, líder de Vox, quien le ha comunicado el rechazo frontal de su partido a investir a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. Abascal ha transmitido al monarca su “lealtad” a la Corona y le ha advertido del riesgo que a su juicio corre la monarquía parlamentaria ya que, según el dirigente ultra, Sánchez prepara un Frente Popular como en el 36. “Se ha convertido en el portavoz oficioso de todos los enemigos de España”, ha añadido tirando de lenguaje guerracivilista.
Por lo demás, Laura Borràs, de Junts per Catalunya, ha transmitido al monarca su intención de no apoyar la investidura del candidato socialista. Los “comunes” han pedido a ERC y JxCat que se abstengan en la investidura y Alberto Garzón (IU) ha cargado todo el peso de la investidura sobre ERC. Declaraciones en suma que cierran una agitada jornada con suspense.

Viñeta: Iñaki y Frenchy

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