sábado, 4 de febrero de 2023

AYUSO LIQUIDA A VILLACÍS

(Publicado en Diario16 el 2 de febrero de 2023)

Ayuso ha cortado de raíz el intento de Begoña Villacís de transfugar de Ciudadanos al PP. Pero más allá de los rumores, ¿qué hay detrás de ese boicot a la vicealcaldesa y mano derecha de Martínez-Almeida en el Ayuntamiento de Madrid? Hay tacticismo político (Ayuso no quiere liberales ni centristas que puedan reorientar su proyecto de Partido Popular de marcado tinte trumpista y ultra); hay un puñetazo encima de la mesa para decirle a Feijóo y a Génova que a ella no le meten ningún caballo de Troya en casa ni le dicen a quién tiene que poner o quitar en sus listas de candidatos; y hay, por qué no decirlo, animadversión personal, algo de pelusa, cuitas pendientes entre ambas.

Las últimas horas han sido decisivas en el caso Villacís. Feijóo pretendía meterla con calzador porque, según él, la líder local de Ciudadanos “aporta”. En el fondo, lo que buscaba el dirigente gallego era colocar en el barco ayusista a una agente doble, quizá una confidente que controlara a la presidenta de la Comunidad de Madrid. De inmediato, tras olerse la jugada, Miguel Ángel Rodríguez (MAR) movió sus hilos para frenar la operación y dio las indicaciones oportunas a su asesorada de cara al siguiente movimiento. “O ella o yo”, debió decirle Ayuso al jefe Feijóo. Quizá no se lo soltó con esas mismas palabras, pero el mensaje fue claramente ese. Y ante tal tesitura, el máximo responsable del PP nacional reculó, tiró de riendas y lo paró todo.

El miércoles, una Begoña Villacís derrotada y nerviosa comparecía ante los medios de comunicación en una rueda de prensa que, curiosamente, fue convocada junto a la sede popular. En ese acto, la vicealcaldesa despejó dudas sobre su futuro y aportó algunos datos jugosos. Tras explicar que en estos días convulsos para ella ha tenido la oportunidad de vivir “lo peor de la política” (¿por quién lo diría?), desmintió su intención de dar el salto a las filas populares, saliendo al paso de lo que ella considera “especulaciones” políticas y periodísticas. “Nunca me he propuesto al PP. De una semana a ahora, no ha cambiado nada. No me quedo en Ciudadanos porque nunca me he ido de Ciudadanos. No me he movido ni un ápice de mi partido. Mi círculo ha dicho muchas cosas, pero hoy hablo yo”, zanjó la cuestión.

En realidad, era un secreto a voces que Villacís se había ofrecido al PP de Madrid. Todos los medios lo habían publicado y además la operación cuadraba: tras la implosión de Ciudadanos, en la derecha madrileña se la considera una figura aprovechable, ya que es de las pocas caras naranjas que siguen teniendo algo de gancho y tirón. Se dice que incluso había comunicado a su entorno su intención de integrarse como una “corriente interna”, llevándose con ella a todos aquellos concejales que, preocupados por su futuro ante el monumental descalabro electoral que se avecina, se mostraban dispuestos a cambiar de aires (y de chaqueta). La cosa estaba tan cocinada y hecha que hasta El Mundo, el BOE de Génova, publicó que la dirigente de Cs llegó a reunirse con el coordinador general de los populares, Elías Bendodo, para fichar por el PP sin condición alguna.

Tras desmontarse la operación, a la vicealcaldesa solo le quedaba una salida: mantener la versión de que ella no se ha movido un milímetro y de que se ha visto atrapada por el barro, por la mugre en la que, según confiesa, no se mueve bien. “Los que me conocen saben que hay un tipo de política que no practico. Hay cosas más duras. No cambiaría una semana de estas por una de las de pandemia. Esta semana se ha cubierto con especulaciones. Quería esperar el momento adecuado”, alegó.

A partir de ahora, el futuro es todavía más incierto para la vicealcaldesa madrileña. Está por ver que siga siendo cabeza de cartel por algún partido. Hace tiempo que nos hemos perdido sobre las cosas que ocurren en el mundo naranja, es difícil saber quién manda en esa tabla de náufragos a la deriva, si Inés Arrimadas o Edmundo Bal, pero lo que está claro es que a quien lleve el timón no le habrá gustado el sainete de estos días. A las puertas de las primarias de Cs (15 y 16 de febrero) Villacís se encuentra en una encrucijada crítica. Vetada por Ayuso, perdida la confianza de sus compañeros y a la espera de lo que ocurra en esos comicios internos, la puerta de salida de la política parece más cercana que nunca. Es evidente que ha quedado en tierra de nadie, un territorio que termina siendo la tumba de cualquier dirigente que pretenda seguir en el candelero. En política o se está con unos o se está con otros, pero ir por libre es una travesía en el desierto que no conduce a ninguna parte. Eso lo aprendió Toni Cantó, que sabe muy bien qué tecla tocar en cada momento.

La operación Villacís con la que Feijóo pretendía moderar al PP de Madrid, bajarlo del monte, civilizarlo de alguna manera, ha fracasado. Isabel Díaz Ayuso se ha quitado de encima una seria amenaza para su liderazgo, para su proyecto ideológico y para su futuro profesional. La mujer, bien porque MAR la tiene puntualmente asesorada o porque está aprendiendo, empieza a desarrollar su propio instinto de supervivencia, siguiendo los pasos de su mentora Espe Aguirre, que en ese arte era toda una experta. Para lo que quiere, de tonta no tiene un pelo esta IDA. Ata cabos, calibra, calcula y no le tiembla el pulso a la hora de quitarse rivales y competidoras de encima. Que le pregunten si no a Pablo Casado cómo se las gasta.  

Ilustración: Artsenal

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