jueves, 25 de noviembre de 2021

ODÓN

(Publicado en Diario16 el 9 de noviembre de 2021)

El PSOE ha apartado a Odón Elorza por sus críticas y comentarios al nombramiento de Enrique Arnaldo, el magistrado de guardia del PP en el Constitucional. “Arnaldo no reúne las condiciones de ejemplaridad. Muchos votarán o votaremos con una pinza en la nariz”, asegura con rotundidad. El siempre honesto Odón ha dicho no solo lo que pensaba, sino lo que había que decir sobre el ominoso pacto entre Casado y Sánchez, que al final ha terminado tragando con el nombramiento del juez conservador bajo sospecha de parcialidad. Siendo sinceros, Elorza no dice sino lo que piensa la mayoría del pueblo español, que esto de la Justicia es una vergüenza, que Arnaldo no es la persona más idónea para estar en el Constitucional, que el acuerdo de renovación de cargos judiciales entre Gobierno y oposición ha sido un cambalache infame, un pasteleo intragable, una ignominia.

El parlamentario vasco demuestra coherencia y valentía, dos cualidades que escasean en la política de hoy, y quizá sea por eso por lo que Sánchez decide laminarlo para sustituirlo por otro en el pleno del próximo jueves en el Congreso, donde se votará el acuerdo PSOE/PP para la renovación de los cargos institucionales. “No intervengo como portavoz. No hay ninguna explicación. La notificación ha consistido en que en el orden del día se incluye los nombres de quienes van a intervenir en cada punto. No figuro. Pensaba que sí figuraría, parecía lógico”, se lamenta Elorza. O sea, que Sánchez se lo ha pasado por la piedra, primer aviso y a la próxima lo mandan al gallinero de las Cortes, con los del Grupo Mixto.

Obviamente, nos encontramos ante una nueva, si no purga, sí al menos purguilla ordenada por el presidente del Gobierno. La persona que ha participado en los debates de la comisión sobre este espinoso asunto ha sido Elorza (aplicándole el tercer grado a Arnaldo) y nadie mejor que él para ostentar la portavocía y defender las tesis del Gobierno en el pleno del jueves. Sin embargo, al final no podrá por una cacicada de Moncloa. Triste y lamentable.

Cuando el exalcalde de San Sebastián dice que votará a Arnaldo con una pinza en la nariz tiene más razón que un santo. Últimamente esa pinza va siendo muy necesaria para todo en este país. Hay que ponerse la pinza para no olisquear la reforma laboral que se cocina para traición al proletariado. Hay que colocarse la pinza fuertemente porque las medidas del ministro Escrivá sobre las pensiones apestan. Y hay que pinzarse la napia para no tener que percibir el rastro a claudicación del socialismo que deja el plan privatizador de la Sanidad pública de la ministra Darias. Para el español, esa pinza se ha convertido en una herramienta tan imprescindible para sobrevivir en tiempos de pandemia como la mascarilla, el gel hidroalcohólico o la vacuna milagrosa que sitúa a España como país a la vanguardia en la lucha contra el agente patógeno, según la OMS.

Hace bien Odón Elorza en protegerse la trompa contra la pestilencia, tufarada y fetidez que emana de un acuerdo bastardo entre socialistas y populares y que reduce la democracia española a la condición de charca infecta. Sin pinza uno ya no puede ni salir a la calle. Sin una buena pinza en las ñatas corremos serio riesgo de caer atufados por el hedor que desprende el cadáver en putrefacción del Régimen del 78, la fortuna oculta del rey emérito, el bandolerismo de los bancos que nos asaltan a punta de comisión, el atraco con la factura de la luz, la inflación que no cesa, la gran farsa de la cumbre de Glasgow con Biden echando unas cabezaditas, el aire envenenado del rabioso volcán de La Palma y en general los efectos tóxicos de esta democracia hipotecada que hemos construido o más bien nos han construido.

Todos vamos necesitando ya de una pinza superlativa, parafraseando a Quevedo, para no aventarnos con la peste que lo envuelve todo. Si el paisano Odón, el honrado vasco Odón acude a votar con una pinza en la nariz el próximo jueves en el Pleno del Congreso no hará otra cosa que comportarse como haría cualquier español decente y cualquier votante de izquierdas que ya no sabe si votar PSOE, Podemos, el Frente Amplio de Yolanda Díaz o qué. Vamos a tener que hacer acopio de muchas pinzas de aquí a 2023, próxima estación electoral. Vamos a tener que pedirle a China que nos envíe ingentes remesas de contenedores repletos de pinzas, un objeto fetiche que va camino de convertirse en el gran símbolo de estos tiempos bárbaros, cínicos y convulsos que vivimos.

Nos colocan a un magistrado con un millón de euros en contratos con el PP; nos endilgan a un juez que fue ponente de confianza de la FAES, admirador de Aznar y en tratos comerciales con Jaume Matas y los testaferros de Zaplana y al final resulta que se cargan al hombre que denuncia el abuso. País de locos.

Viñeta: Pedro Parrilla

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