sábado, 30 de mayo de 2020

EL AZNARISMO


(Publicado en Diario16 el 29 de mayo de 2020)

La Fundación FAES, el laboratorio de ideas de José María Aznar, ha respaldado a la portavoz del Grupo Popular, Cayetana Álvarez de Toledo, que en su enfrentamiento con el vicepresidente Pablo Iglesias llegó a calificarlo como “hijo de terrorista”. FAES le ha dicho a la polémica política hispano-argentina que puede estar “tranquila” ante las posibles acciones judiciales que el padre de Iglesias tiene previsto emprender en los próximos días. El contundente posicionamiento de la fundación −toda una institución dentro del pensamiento conservador español−, es un claro aviso a navegantes contra todo aquel que se atreva a cuestionar a la portavoz parlamentaria y vendría a demostrar que hay marejada en el partido. Lo cual pone en evidencia que en Génova 13 están los “cayetanistas” partidarios de la línea dura y ultra impuesta por Pablo Casado (principal valedor de la controvertida portavoz) y los moderados, recelosos y críticos con la carta blanca de la que parece gozar Álvarez de Toledo.
Los populares de la corriente “marianista” no ven con buenos ojos que el jefe le haya dado patente de corso a Cayetana para que pueda decir y hacer lo que crea oportuno cuando crea conveniente. Esa libertad de movimientos, esa licencia para matar dialécticamente que Casado ha otorgado a la graduada de Oxford, despierta la inquietud del ala clásica del PP, la misma que ha decidido taparse la nariz cuando se firman pactos con Vox. Por eso FAES sale al paso para zanjar la cuestión, por eso Aznar mueve ficha para que quede bien claro que quien no está con Cayetana está contra el partido y está también contra él. Lógicamente, después de eso no hay nada más decir: prietas las filas y pensamiento único. Al ex presidente del Gobierno se le teme como a Darth Vader, ya que siempre habla con voz de ultratumba, en la sombra y en susurros desde su particular Estrella de la Muerte, o sea su inquietante fundación que fabrica ideas como armas de destrucción masiva cada día más peligrosas.
El comunicado de la fundación, que dicta sentencia inapelable a favor de Cayetana, no solo supone un firme espaldarazo a la gestión de la portavoz en el Congreso, sino que aprovecha para arremeter contra Iglesias, como no podía ser de otra manera. FAES tilda al líder de Podemos de “político chulesco” y “populista agresivo” y denuncia que “elogie a los golpistas catalanes como demócratas” mientras acusa al PP de “promover la insubordinación de la Guardia Civil”. Diario16, en su edición de ayer, ya avanzó que un sector del PP hace tiempo que está harto de la mano derecha de Pablo Casado. No tanto por su lengua de látigo y su retórica de cuero y látex (a fin de cuentas el jefe la puso ahí precisamente para eso, para ser más dura y más facha que Santiago Abascal) sino porque ella tiene permiso para ir su aire, al margen de las decisiones, tácticas y estrategias del partido. Suya y solo suya fue la idea de lanzar el peor insulto que se ha escuchado en el Parlamento español desde los tiempos de la Segunda República. Ese as se lo sacó de la manga sin consultar con nadie, de ahí que algunos compañeros de partido le hayan afeado su salida de guion, desviando el foco de atención de la sesión parlamentaria centrada en atacar al Gobierno por los informes de la Guardia Civil sobre la manifestación feminista del 8M y su posible incidencia en la propagación del coronavirus. Ahora se comprueba que la historiadora y tertuliana argentina cuenta con la cobertura del aznarismo y de las FAES, de manera que dispongámonos a presenciar más escenas denigrantes para la democracia como la que protagonizó hace un par de días en su cruento cara a cara con Iglesias.
A Álvarez de Toledo no le gustó que el vicepresidente la llamara “señora marquesa”, un enfado que la arrastró a una reacción exacerbada y feroz contra su rival político que no termina de entenderse. Venir de alta alcurnia y rancio abolengo, haber crecido entre buenas cepas y cunas, no tiene por qué ser necesariamente ninguna lacra, más bien al contrario, da derecho a privilegios y prebendas que desgraciadamente la mayoría del pueblo llano no tiene. O tal como ella misma le dijo a Meritxell Batet cuando se negó a que su insulto a Iglesias fuese borrado del diario de sesiones: “Eso no es una opinión, es un hecho fáctico”. En principio ser noble no tiene por qué suponer ni un insulto ni una tara, si se es buena persona, como todo en la vida. Pero soprendentemente ella se sintió ofendida, como si ser marquesa fuese una humillación, una deformidad o una enfermedad contagiosa. Si Cayetana siente ese sentimiento de vergüenza, complejo y repudio hacia los de su clase por algo será. A fin de cuentas el título nobiliario viene de serie con el nacimiento, es un golpe de suerte que el 99 por ciento de los mortales de este mundo jamás tendrán. Pero es que estos nobles están tan hartos de todo y tan aburridos de sí mismos que ya no saben ni disfrutar de su acomodada posición. Y es que quien cambia felicidad por dinero no podrá cambiar dinero por felicidad. Eso lo dijo un tal Narosky, otro argentino.

Viñeta: Iñaki y Frenchy

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